Murcia, donde no solo vive el sol

Catedral de Murcia

Catedral de Murcia

Tradicionalmente se ha visto la Región de Murcia como un lugar de sol y playa, en sus costas, evidentemente, donde pasar los veranos sin ningún tipo de estrés. Pero aquella región del Sureste de España es algo más que unos pocos chiringuitos y hamacas. Tiene lugares con un encanto especial, una naturaleza que escapa a la tradicional forma de la meseta, y una cultura que todavía está por descubrir.

Hoy, concretamente, nos vamos a centrar en su capital, la ciudad de Murcia. Junto con Cartagena, conforma el núcleo vital en cuanto a urbanismo y economía de toda la Región. Con casi 450.000 habitantes, Murcia es una de las 10 ciudades más pobladas de España, pero por su, a veces mala gestión de imagen, nunca ha sabido potenciar la gran riqueza cultural y social que tiene la ciudad.

En primer lugar, de Murcia destaca una cuestión por encima de todas. Puede ser un tópico, pero las gentes murcianas tienen un encanto especial, una magia basada en las tierras nobles que durante años les han dado de comer. Los murcianos, ajenos a tener que vivir con clichés regionales, han configurado una forma de ser abierta, campechana y despreocupada. Al ser una ciudad relativamente pequeña en cuanto a extensión, y debido a su clima seco durante la mayor parte del año, Murcia es una ciudad que mira a la calle. Éstas, en casi cualquier época del año, siempre se ven llenas, las terrazas con sus “rubias” rezumando alegría, y una muy variada gastronomía para acompañar.

Pero Murcia es algo más, pese a que hay que rascar mucho para encontrar ese patrimonio de una ciudad mediterránea a la que muchas veces se quiere quitar esa esencia.

Si algo destaca por encima de todo en su conjunto artístico y cultural es la Catedral. Sede de la diócesis de Cartagena que se encuentra en pleno casco antiguo, en la Plaza del Cardenal Belluga. Comenzó a construirse sobre la antigua mezquita mayor o aljama en el siglo XIV, y se consagró en 1465, aunque diversas partes fueron añadidas o reformadas hasta finales del siglo XVIII, cuando se terminó su famosa torre. Por este motivo presenta diferentes estilos arquitectónicos, especialmente gótico, renacentista y barroco.

Su ornamentada fachada principal (1736-1754), proyectada como un retablo al aire libre, es considerada a menudo una obra maestra del barroco levantino español. Destaca también su alto campanario, de 93 metros (98 con la veleta) siendo el segundo más alto de España tras la Giralda de Sevilla y dotado de veintisiete campanas que antaño también anunciaban las terribles avenidas del río Segura. Éste muestra una mezcla de estilos arquitectónicos: los dos primeros cuerpos son de estilo renacentista (1521-1555), el tercer cuerpo es barroco y el cuerpo del campanario y la cúpula son de influencias rococó y neoclásicas.

Pero no solo de su Catedral vive Murcia. Junto a la fachada, en la misma Plaza de Belluga, se encuentran la Escuela Superior de Arte Dramático y Danza (Antiguo Seminario Mayor de San Fulgencio) y el Palacio Episcopal, ambos del siglo XVIII.

A pocos metros de la Catedral y la Plaza de Belluga, al lado del río Segura, se encuentra la explanada conocida como La Glorieta, que ha sido tradicionalmente el centro de la ciudad. Construida en el siglo XVIII, es una plaza ajardinada donde se encuentra la Casa Consistorial  de la ciudad (siglo XIX), con un edificio anexo que da a la susodicha Plaza Belluga obra señera de Rafael Moneo.

Calle Trapería

Calle Trapería

Aún es posible apreciar el antiguo entramado urbano medieval de época andalusí, antaño divisorio de religiones y ahora reconvertido en bellas calles peatonales, como la Platería y la famosa Trapería, la cuál comunica la Plaza de la Cruz (justo detrás de la Catedral) con la famosa Plaza de Santo Domingo, uno de los puntos de encuentro más apreciados por los murcianos.

En la susodicha Plaza de Santo Domingo, podemos contemplar la Casa Cerdá; imponente inmueble de estilo ecléctico del primer tercio del siglo XX, además del bello conjunto formado por el Palacio Almodóvar (del siglo XVII pero reformado en 1908) y el arco que lo comunica con la Capilla del Rosario (siglo XVI) y el contiguo Convento de Santo Domingo (siglo XVIII).

Plaza de Sto. Domingo

Plaza de Sto. Domingo

Sin duda, estos motivos son más que suficientes para creer que Murcia es algo más que sol y buen tiempo. Sin un prominente acción industrial, la ciudad sigue basando, todavía, gran parte de su riqueza al campo, a la huerta, que durante tantos años le ha ofrecido lo necesario para vivir.

Así pues, Murcia bien merece una visita. Y lo bueno, ese es innegable, es que cualquier época del año puede ser buena, ya que el tiempo siempre acompañará.

—FICHA DE ALOJAMIENTO Y COMIDA—

Hoteles de la capital (http://www.meligrana.com/esp/buscar/turismo/buscar.asp?i=9&t=2)

(http://destinia.com/hotels/hoteles-en-murcia/murcia/espana/europa/2105/es)

Guía de los mejores restaurantes de Murcia (http://www.michef.es/restaurantes/murcia.html)

(http://comerenmurcia.com/)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s